Desde hace algunos días hemos empezado a notar, por fin, el cambio de estación. A pesar de que el Mercadona ya anunciaba los turrones, pasaban las semanas y parecía que no llegaba. Seguíamos en manga corta.
Este inicio de curso ha sido un poco “raro” y diferente para mí, y no sólo por el estado del tiempo. A finales del curso pasado decidí iniciar una nueva etapa académica y profesional. Un cambio que, no por meditado ha dejado de ser por momentos frenético. Nuevos espacios, proyectos, tiempos, personas, rutinas… y todo a tope y sin pausa.
Este cambio supone un reajuste de objetivos y prioridades. Sigo colaborando con muchas de las instituciones y proyectos en los que he estado trabajando hasta ahora, pero quitando peso a actividades de consultoría y gestión de la educación superior, que hasta el momento copaban mi día a día, para centrarme principalmente en algo que tenía pendiente desde hace unos años: finalizar la tesis doctoral e intensificar mi producción científica.
A ver si, a partir de ahora, le doy un poco más de movimiento a este blog, trasladando ideas y notas de mi investigación doctoral sobre la competencia digital del estudiante universitario, y aportando también reflexiones y recursos sobre el proceso de investigación y producción científica.
Anem per feina!
(Photo by: david.esquimal)




