Leyendo el último post de Jordi sobre el artículo de Carlos Fernández Lliria titulado “Primera victoria contra Bolonia” donde habla que “la UCM solicitará la suspensión de la creación del nuevo máster de formación del profesorado” y en relación con el eslógan que comenté en otro post (“fuera pedagogos de la universidad”) me vino a la mente unas frases de Giner de los Ríos, que ya en 1887 hablaba de la importancia de la renovación metodológica en la universidad:
“¿Cuántos catedráticos dan muestra de sospechar que la pedagogía tiene algo que ver con ellos? Parece como si, a medida que se asciende en la llamada “jerarquía” de los estudios, decreciese la importancia del problema educativo”.
“La universidad con todas sus mucetas, borlas y medallas, tiene mucho que aprender de la escuela”
Dudo mucho que oponiéndonos a una mayor formación pedagógica, tanto para profesores de secundaria como universitarios, consigamos avanzar demasiado, sino más bien, como dice Jesús Zamora en su blog, el cambio será un simple lavado de cara o cambio administrativo que facilitará simplemente la homolgación de títulos…
Creo que otros métodos docentes son posibles y necesarios y como muestra os dejo con el video de Walter H. G. Lewin, profesor de Física del MIT.








Muchas gracias por el enlace a mi blog. A propósito del máster en profesorado, he indicado mi opinión en esta entrada:
http://abordodelottoneurath.blogspot.com/2007/10/mster-en-profesorado-quin-beneficia.html
No niego que la pedagogía es importante; sobre lo que tengo serias dudas es sobre que el “conocimiento científico” de los llamados profesores de “ciencias de la educación” sea realmente de gran utilidad en la práctica, fuera de unas cuantas perogrulladas que se podían dar en un folleto a los nuevos profesores cuando van a empezar a trabajar.
Mi sospecha es, también, que la principal causa de esta inutilidad no es que los especialistas en pedagogía sean mucho más brutos de lo normal entre los profesores universitarios. No, la causa es que el poder de las teorías pedagógicas para “dominar” la situación social del aula es mínimo, en comparación, por ejemplo, con el poder del carisma del profesor, o con la calidad de los conocimientos que tenga sobre su asignatura. Como mucho, pueden sugerir alguna que otra idea.
Para cambiar esta situación, es decir, para que la pedagogía fuera un factor importante en la realidad del proceso de aprendizaje, el aprendizaje de la profesión de maestro o de profesor tendría que hacerse VIENDO CÓMO LO HACEN OTROS, exactamente igual que los médicos en el MIR, p.ej. Es decir, los alumnos de pedagogía tendrían que ver a los profesores de pedagogía dando clases.
Además, no es JUSTO desde el punto de vista social que los que más saben sobre cómo enseñar a los niños y jóvenes estén privando a estos mismos de su “saber cómo enseñar”, y recibiéndolo sólo de segunda o tercera mano. Los profesores de pedagogía tendrían que ser como los médicos que aprovechan su TRATO con los enfermos en los hospitales universitarios, para ir enseñando a los aprendices de médicos cómo se hace tal o cual.