Como comenté hace unos días, he pasado el fin de semana en Londres. Llegamos el viernes, y hemos vuelto esta mañana, y la verdad… estoy molido. Dos días y medio sin parar: subiendo y bajando escaleras del metro, empujado por un mar de gente, pasando un pelín de frío, “durmiendo” en Stansted… molido, molido… pero aún así vale la pena, es genial.
Uno de mis objetivos del viaje era la funda del iPod Touch. El sábado me acerqué a la Apple Store de Regent, y bueno… estaba hasta los topes, ni en verano había tanta gente… y las fundas ninguna me convencía. Quiero algo que me tape la pantalla para que no se raye, pero que no sea muy grueso para que no abulte, y la verdad que no había nada. Todo carísimo (a partir de 20 libras), y poco funcional.
Al final, el sábado por la tarde en Oxford St. (al lado del Primark) encontré más o menos lo que quería. No es de la Apple Store, ni oficial, sino de la típica tienda que venden de todo (como aquí los chinos, pero allí regentadas por árabes). Y aunque me pedían 10 libras, la conseguí rebajar a 6. Os dejo alguna foto:
Ah, y no puedo dejar de comentar una de las perlas del viaje! Frase dicha (en serio!) por uno de los integrantes del viaje (guardaré el anonimato, jeje):
Para ser Londres, aún no hemos visto ningún Corte Inglés.
(Estoy pensando publicar toda la lista de “perlas” de este finde, al más puro estilo Alfredo Landa y Paco Martínez Soria, o Fiti y Santi, de los contemporaneos Serrano, jajajaja….)